Después de recibir con asombro la votación de alguna de las nuevas siete maravillas, (votadas sin ningún tipo de proporción, en relación al país y población en el que residen) recordé la existencia de la que muchos consideran la octava maravilla del mundo: El Mausoleo del emperador Qin.
Ying Zheng conocido después como Qin Shi Huang (259 a.C. – 210 a.C.), fue el primer emperador de una China unificada y homogénea. Esto lo realizó adquiriendo el título militarmente, aboliendo el feudalismo existente hasta ese momento y creando un sistema administrativo basado en gobernadores, tanto civiles como militares, en las diversas regiones en las que dividió su imperio, el cual procuró agrandar durante su mandato, anexionando territorios a golpe de espada.
