¡¡Milagro!! ¡¡Milagro!!
Seguro que eso es lo que diría Michael Holmes, paracaidista que hace poco quería disfrutar de un buen salto, y desde luego que consiguió emociones fuertes.
Al parecer Holmes saltó en paracaidas, pero al intentar abrirlo, resultó que estaba enredado. En estas ocasiones no pasa nada, está el de reserva, pero al abrirlo también se le enganchó y no abrió bien. Ahí es cuando debió pensar : Me mato.
El caso es que después de caer desde una distancia de algo más de 4500 metros y con el único freno de parte del paracaidas medio enganchado sólo sufrio la rotura de una pierna, un pulmón perforado y varias magulladuras. La verdad es que suerte tuvo, ya que aterrizo en una zona de mucha vegetación frondosa, que amortiguó la caida.
Lo mejor de todo es que está grabado, ya que el protagonista llevaba una cámara en el casco. Así que os paso el enlace a la página del 20minutos para que veais el video.
